Arreando





-Muchachos, hoy quisiera comprobar si ustedes saben hacer lo que yo les pida que hagan. ¡Y aviso que lo pediré en inglés! Para animarlos, voy a coger un palo-palote y pienso darle en el culo-culote a aquellos que no sean lo suficientemente rápidos en ejecutar mis órdenes. ¡¡¿Comprendido?!! -pregunto marcialmente, mientras rebusco por la clase hasta que encuentro el instrumento más contundente que tenga la tutora en clase.

-¡¡Siiiiiiiiiiii!!! -contesta la tropa, entre risitas de expectación.

-Stand up!! -les suelto, con mirada torva, y ellos se ponen de pie.

-Sit down!! -espeto, enarcando una ceja. 

Y así continúo, cosa que ellos esperan, aumentando el ritmo hasta que no les da tiempo material de hacer lo que les pido. Lo cual les importa un rábano, porque lo importante para ellos es la juerga. ¡Qué caterva!

-Out, todo el mundo!! -ordeno.

Y ellos se van al patio marcando el paso mientras repiten 'Out!', '¡Out!'. Cuando han salido todos del aula, asomo mi cabeza por la puerta:

-Pero, ¿quién os ha dicho que estéis 'Out'...?

Antes de que pueda continuar mi frase ya hay siete u ocho que contestan, señalándome con dedos acusadores:

-¡¡¡Túúúúúúúú!!!

-...si lo que yo quiero es que estéis 'In'? -termino la pregunta y todos comienzan a entrar a clase entonando un rítmico 'in', 'in...

Y así continuamos, añadiendo órdenes como 'Table' -al sonido de la cual, todos tienen que buscar una mesa en donde sentarse-, 'Chair' -idem, para las sillas-, 'On the table', 'On the chair', 'Under the table' y 'Under the chair'. A veces repito la misma orden para forzarles a pensar en lo que digo, pues de otro modo piensan que sólo se trata de cambiar de posición.

Todo ello amenizado por un amenazante maestro de mirada atravesada que persigue a los retrasados garrote en mano.

El lector puede imaginarse la zapatiesta que se arma.